El trabajo realiza (ahora sí) al hombre

25 08 2006
¡PAREN LAS ROTATIVAS! ¡¡Dios existe!! (y para que lo diga yo, es que esto es muy gordo):

“El Supremo ve improcedente el despido de un trabajador por ver porno en la oficina.”

Y luego dicen que no hay Justicia. ¡Hombres de poca fe! La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha decidido oír al pueblo ‘soberanista’ (de soberano y onanista), y ha considerado improcedente el despido de un trabajador por utilizar Internet para consultar su correo electrónico personal, chatear y ver vídeos pornográficos en horario laboral. La empresa deberá readmitir al empleado o indemnizarle con 4.200 euros más 43 por cada día de salario no cobrado desde la fecha del despido.
La empresa decidió despedir al trabajador porque, en apenas diez días (eso que se sepa, claro), incurrió en faltas de asistencia y puntualidad, comió pipas durante 50 minutos y utilizó de forma irregular para fines privados el acceso a Internet, lo que fue determinante para rescindir el contrato.
La compañía por lo visto espió el uso que el trabajador hacía de internet en el curro, y averiguó que chateaba, consultaba su correo web personal y visualizaba vídeos pornográficos en horario laboral y durante siete días prácticamente consecutivos (si es que los hay viciosos… porque 4 ó 5 días a la semana, ya está bien… pero 7…).
Resulta que inicialmente un Juzgado de lo Social de Bilbao dio la razón a la empresa, pero el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del País Vasco se la quitó, por entender que la prueba utilizada para documentar el despido fue obtenida de forma ilícita.
Tras recordar que la empresa permitía la utilización de Internet con carácter particular y que no hizo advertencia alguna al trabajador, el TSJ del País Vasco estableció en su sentencia que la prueba obtenida vulneró el artículo 18 de la Constitución (derecho al honor e intimidad personal, y garantiza el secreto de las comunicaciones).

Y ahora el Tribunal Supremo ha avalado la tesis del TSJ del País Vasco, que condenó a la empresa a readmitir al trabajador en el mismo puesto o a indemnizarle por los daños causados, ya que en el presente caso existió autorización del empresario para el uso privado de Internet, al no haber una prohibición específica al respecto.
Y digo yo una cosa… ¿el argumento de comer pipas durante 50 minutos en el trabajo, influyó algo en la decisión final? ¿La Sentencia comentada permite comer pipas en la oficina mientras ves porno? ¿O ya todo junto no vale?
Dos advertencias. Primera: Mucho cuidado a partir de ahora al dar la mano en una cita de trabajo.
Segunda: Más de uno las va a pasar canutas cuando le llame el jefe para algo urgente, y tenga que levantarse de la mesa para cruzar la oficina.
Aprovechad, antes de que a algún abogado se le ocurra aconsejar a los clientes empresarios generalizar, en los contratos de trabajo, las cláusulas de prohibición de utilizar internet para fines privados… que de cortarrollos está el mundo lleno, y de abogados, también.

P.D.: A todo ésto… ¿qué es una peli porno?😉


Acciones

Information

One response

25 08 2006
Jim

Pues la verdad es que un tio que esta viendo pornografia y comiendo pipas tranquilamente en su ordenador, no es molesto, o no lo es tanto como uno que se ausenta cada cinco minutos a fumar al descansillo de la oficina. Esto es una caza de brujas contra todos los que usan para fines ludicos el ordenador de su peusto de trabajo… malditos jefes chupatintas almidonados..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: