A vueltas con el orgullo nacional

11 10 2007

Viendo el lamentable vídeo de Rajoy, me entran ganas de polemizar un poquito.

El vídeo en cuestión, que estéticamente destila un tufo a mensaje navideño del Rey (bandera de fondo, fotos en portarretratos, biblioteca en sobria madera… Don Mariano con aires de Jefe de Estado, tremendo), es toda una apolillada arenga a las masas patrióticas para que, ante las “razones que todo el mundo conoce”(¿?), los españoles hagan “algún gesto que muestre lo que guardan en su corazón”, “para que todo el mundo sepa lo que los españoles sentimos por España, y que sabemos proclamarlo sin aspavientos, pero con orgullo y la cabeza bien alta.”

Lo importante no es lo que se dice, que también es para darle de comer aparte, sino lo que insinúa: esa idea de la crisis nacional que ya nos adelantó Josémari hace unos días, profundizada ahora por el líder del PP. El barco de la patria se hunde y los españolitos debemos salir a la calle con la bandera mañana, la mano en el pecho, y destilando españolidad por los poros.

 

No es en ésto en lo que me quería detener, sino en unas frases en concreto del vídeo: “Yo estoy orgulloso de ser español. Sé que los españoles también lo están.”

Cuando la oí por vez primera, me paré a reflexionar un poco. ¿Me siento orgulloso de ser español? Me miro, acudo al espejo, busco en mis bolsillos. Sé que mucha gente no compartirá una conclusión tan contundente. Yo lo siento mucho (porque parece que deba uno avergonzarse y todo, tal y como está el patio), pero es que no me siento orgulloso de SER español. Como concepto, no le veo ni pies ni cabeza.

No me malinterpretéis. No me refiero a que me avergüence de serlo. Simplemente ser español ni me hace sentir orgulloso, ni todo lo contrario.
Lo que creo es que aquí se confunden conceptos. ¿Se habla de orgullo por el hecho de tener la nacionalidad española, de ser cuidadano del Estado español, o de formar parte de la nación española?

En los dos primeros casos (nacionalidad y ciudadano del Estado español), no se trata más que de consecuencias jurídicas de una circunstancia de hecho. ¿Existen una serie de valores naturales que me definan como español y con los cuales tenga que sentirme identificado, al punto de estar orgulloso de ello? No lo siento así, desde luego.

Si hablamos de sentirse orgulloso de tener la nacionalidad española, me parece una chorrada como un templo. Así de claro. Ser español es algo circunstancial, no esencial. Me explico, nací en este país, tengo una nacionalidad como consecuencia de ello y de ser hijo de españoles, y el ordenamiento jurídico me depara una serie de consecuencias por ello. Es algo que me viene dado, y no tengo por qué sentirme orgulloso de ello. No siento en mí esencia alguna que me haga especial por el hecho de ser español.

En cuanto a español como ciudadano del Estado español, tres cuartos de lo mismo. Es algo circunstancial, y desde luego jamás puede ser algo absoluto de lo que uno se pueda sentir orgulloso pase lo que pase, porque el Estado es un concepto jurídico. Es el conjunto de instituciones que poseen la autoridad para establecer las normas que regulan una sociedad, teniendo soberanía interna y externa sobre un territorio. El Estado es una creación histórico-jurídica, que ha surgido de muy diversas circunstancias en según qué sitios.

¿Puedo sentirme orgulloso de ser ciudadano del estado español? En todo caso, podré estar más o menos de acuerdo en la forma o formas en que ese conjunto de instituciones establezcan y apliquen las normas que regulan la sociedad a la que pertenezco. Sin embargo, ese conjunto de normas y su aplicación abarca una amplitud tal de ámbitos, que difícilmente me puedo sentir orgulloso de toda esa regulación, en abstracto. En función de cómo se regule y actúe ese Estado, en cada ámbito, podré sentirme más o menos afortunado de estar regido por sus instituciones, pero nada más. Como hablo de algo meramente coyuntral y cambiante, no puedo afirmar mi orgullo permanente e incondicional. ¿Y si pasado mañana esas instituciones deciden aprobar por unanimidad la reforma de la Constitución y del Código Penal, introduciendo la pena de muerte? Repudiaría al Estado español por establecer una serie de normas que son contrarias a derechos irrenunciables. ¿Ello haría que me sintiese avergonzado de ser español? Pues tampoco. Me haría sentir asco hacia el Estado español coyuntural pero ser ciudadano del Estado español me seguiría dando igual a nivel sentimental.

La nación, que es a lo que entiendo que se refiere Rajoy en el vídeo, es otra cosa distinta: conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común (RAE). Por tanto, en el concepto de nación entran en juego cuestiones mucho menos concretas (mismo origen, y tradición común) y, como tales, mucho más difíciles de ser objeto de un sentimiento como el orgullo, objetivamente. ¿Quién fija dónde está mi origen, y qué tradiciones tengo en común con los demás? Fijar un origen, en el sentido de marcar un punto en la línea temporal como casilla de salida me parece absurdo. Ser español, ¿desde cuándo? ¿Recibo como parte de mi herencia patriótica la Inquisición y el exterminio de los pueblos precolombinos, o me quedo solo con lo bueno? Y en cuanto al conjunto de tradiciones, igual. ¿Sacar a los Santos en procesión? ¿¿Los toros?? ¿La cultura, el arte? ¿Me tengo que sentir más identificado con La Dama de Elche, Cela o Sorolla que con El Pensador de Rodin, Umberto Eco o Van Gogh? Y el idioma. ¿Solo hablamos español los españoles?

Habla Rajoy de la bandera que portan nuestros deportistas o que cubren los féretros de los soldados muertos. Personalmente, me puede alegrar más un gol de Messi en una final de la Copa de Europa, que un Campeonato de Fernando Alonso. Y si me vuelvo loco con un Roland Garros de Rafa Nadal es porque el tío me cae de cine. ¿Y la selección de fútbol? Pues con deciros que no me importaría que el sábado perdiese con Dinamarca, creo que lo digo todo.

Con los soldados, pues igual. ¿De verdad me tiene que importar más que muera un soldado español en un atentado en Afganistán, que el que muera un niño afgano en ese mismo atentado? Si ser español implica eso, no quiero la patria para nada. Que levante la mano el que, por sentirse español, sienta más la primera muerte que la segunda, fundamentalmente para decirle que no cuente conmigo como parte de conjunto identitario alguno.

Lo reduzco al máximo. El orgullo lo siento por los actos de las personas en cuanto externalización de sus ideas, valores y sentimientos, no por las personas en sí, ni por esas ideas, sentimientos y valores abstractos. Ejemplo: estoy muy orgulloso de los padres que he tenido por cómo han actuado para conmigo y los demás desde que tengo uso de razón, por cómo me han educado, desde el punto de vista del hijo que soy. Me siento orgulloso por cómo piensan y cómo actúan en coherencia con esas ideas, y por cómo han tratado de ser coherentes siempre con sus ideas. Pero no me siento orgulloso DE SER su hijo. Eso es algo que me viene dado. ¿Y si a mis padres se les cruzan los cables y pasado mañana se lían a tiros en la calle y matan a 20 personas? (progenitores, si lo leéis entended por qué lo digo…) Pues pasaría a avergonzarme de ellos por ese acto, pero no sentiría vergüenza DE SER su hijo, y seguiría sintiéndome orgulloso por cómo me han educado y por cómo han actuado con anterioridad. Lo contrario me parecería absurdo.

(EDITO para añadir un párrafo que he escrito en uno de los comentarios que he hecho al post, porque creo que resume perfectamente el fondo de lo que digo:

Mi argumento se basa en que solo puedo sentir orgullo, hablando de mis circunstancias, de aquello que haya supuesto un ejercicio de voluntad, una elección entre alternativas posibles. Por ejemplo, haber tenido narices para dejar mi vida en Murcia y empezar una nueva en Alicante apostando por salir aquí adelante en el curro, aun a costa de sentirme solo muchas veces, con la suerte de haber encontrado aquí a la persona que supone lo mejor que me haya pasado nunca. Cosas así, desde mi planteamiento, pueden ser objeto de orgullo. Lo que me viene dado, ser español, murciano, tener los ojos marrones o medir metro ochenta, no, porque no he hecho nada para que eso sea así.)

No tengo ni puñetera idea de si me he explicado o no, y mucho menos de si, en consecuencia, me habéis entendido y no os habréis dormido por el camino. Lo que tengo claro es que, por más que me miro y remiro, no siento el más mínimo “orgullo” por el simple hecho de ser español.


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14 responses

11 10 2007
Glenclous

Juer, no podría estar más de acuerdo contigo. Qué piquito (o teclita) de oro tienes, Aurë. ¿Esto es por ser abogado o te venía ya con la cabeza?

Sólo puntualizaré que a lo mejor el señor Rajoy quería decir que está orgulloso de ser como él es, y a “eso” lo llama “ser español”. Si fuese ese el caso, no me dolerían prendas decir que me avergüenzo de “ser española”, al estilo Rajoy.

Como decía Ángel Garó: “Siga usted así, que si sigue usted así… ya tiene usted bastante”

12 10 2007
Mirella

Pues esto que viene a continuación es lo que yo escribí ayer y por lo visto es lo contrario a lo que piensas tú, Aure, qué interesante Vivir en el extranjero tiene una desventaja muy grande (bueno, tiene muchas, pero ésta es una de las peores) y es que se idealiza el país de origen, y le pasa a casi todo el mundo que conozco aquí y que no es inglés y soy consciente de ello. Por otra parte, te muestra que “los españoles” (vengan de donde vengan) tienen mucho más en común de lo que se ve en España y están “orgullosos” de ello, y por orgullosos me refiero contentos de pasar tiempo juntos y, como dije antes, celebrar lo que tienen en común. Para mi ser española significa disfrutar con lo bueno que mi país ofrece, luchar contra lo malo y promover aquello de lo que las demás nacionalidades se pueden beneficiar, porque ¿sabes qué? Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará, o lo harán (aquellos extranjeros enamorados de la cultura/sociedad española, que hay muchos) pero no lo harán tan bien. Te puedes liar a escribir sobre las normas, las leyes y las reglas de España, pero eso, para mí, no es lo importante. Yo voy a celebrar hoy a mi manera con mis alumnos y te aseguro que les encantará lo que les diga, cante o enseñe, porque ellos aman el español y España de una manera “pura” y de ellos aprendo yo mucho todos los días.

Así que mañana es el día de la Hispanidad ¿y cómo lo vais a celebrar? He leído lo de que ha dicho Rajoy y me ha arrancado una sonrisilla… pero no de felicidad, sino, no sé, de “¡venga, a ver quién da más!”. Dicho eso, sí que estoy a favor del concepto y a veces pienso que me dan envidia esos países que celebran su día nacional con tanto orgullo e incluyendo a todo el mundo. A veces le digo a R. que por qué no celebramos el día de Saint George, el patrón de aquí (que no es ni fiesta, ojo, hay que ir a trabajar, para que veais que los hay peores que nosotros) y me mira como si de pronto me hubiera vuelto Nazi o algo parecido, pero eso sí, se emociona cuando suena el himno en un partido de rugby, hay que joderse. Yo estoy orgullosa de ser española y murciana y alicantina y europa y celebraría todos esos días como la que más e invitaría a gente de fuera para compartir lo bueno, lo que tenemos en común, en vez de estar siempre fijándonos en lo que nos hace diferentes. Y los amargados, que se sigan amargando solos.

12 10 2007
Aurë

Hola Mire.

Leí lo que escribiste ayer pero como tenía pensado escribir entrada sobre el tema, no contesté en el otro post.

Entiendo completamente que en el extranjero se pueda vivir de una forma distinta la cuestión patria. En la propia naturaleza humana está el aproximarse a lo que identificamos como lo más cercano cuando estamos rodeados de “extraños”. Un buen ejemplo son los ‘erasmus’ que, estando fuera, establecen relación con personas de su mismo país con la que no tienen en común más que el idioma y el DNI, y esa relación muchas veces dura lo que la estancia en el extranjero. Una
vez acaba el ‘erasmus’, el vínculo desaparece porque cuando se vuelve a estar en el ambiente de uno, no existe esa necesidad de estar con alguien a quien identificamos como cercano. Y la falta de cosas en común se impone al simple hecho de hablar en el mismo idioma.

Lo que comento en el post no tiene nada que ver con eso. Yo hablo del absurdo de la idea de sentir orgullo de ser español, como idea abstracta, bien sea como nacionalidad, como ciudadanía o como parte de la nación española. Cuando se habla normalmente del orgullo de ser español, dentro de los 3 conceptos de los que hablaba, se suele identificar con la idea de patria o nación. Ese es el orgullo que menos comparto, básicamente porque no me siento parte de patria o nación alguna. Las ideas que forman parte de ese concepto de “nación” (sobre todo tradiciones y origen comunes) se me antojan totalmente discutibles. No creo que existan unos valores propios del español, como tampoco creo que existan para el francés, el angoleño o el paquistaní, por el simple hecho de serlo.

Tú hablas del amor al español y a la cultura española. Y yo comparto ese amor hacia la parte de la cultura española con la que me siento identificado, pues hay una parte importante de ella que me repatea. A eso me refiero precisamente, a que el simple orgullo por lo español, en sentido absoluto, carece de sentido para mí.

Hablas también de que “ser española significa disfrutar con lo bueno que mi país ofrece, luchar contra lo malo y promover aquello de lo que las demás nacionalidades se pueden beneficiar”. Como valores e ideas, totalmente de acuerdo pero ¿esos son valores propios de ser español? A mí me parece que no. Esa idea creo que define a cualquier persona normal de cualquier parte del mundo. No hay nada de español en eso. Sería como decir que ser español significa defender la libertad de expresión y de asociación (por decir dos cosas) en nuestro país, y luchar contra quienes tratan de violentar su ejercicio. Son valores genéricos, que se pueden respetar o no, pero ni su defensa define al español en esencia, ni su quebrantamiento tampoco.

Creo que ya te voy conociendo algo con los años, y sé que pensamos de diferente forma en este tema. Sé que hay españoles que viven o pasan largas temporadas en el extranjero y que cuando por lo que sea escuchan, por ejemplo, una canción de Bisbal, se emocionan e identifican con ella. Entiendo que haya gente a quien le suceda pero yo no comparto ese sentimiento. Probablemente sea porque nunca he estado una larga temporada en el extranjero y porque sea un soseras, pero es que me parece carente de todo sentido, desde mi óptica, que si estando en España antes prefiero que me pisen una mano a ponerme voluntariamente un tema de Bisbal, por el simple hecho de estar en el extranjero, me vaya a apetecer, y sienta que algo en mi interior se remueve al sentir lo español más cerca.

¡Me encantan estas tertulias!

12 10 2007
Aurë

Glen, lo de Mariano I de España en el vídeo me parece patético. Supongo que sus correligionarios lo verán de otra forma pero me da vergüenza ajena. Da una imagen realmente lamentable.

12 10 2007
Cheni

No puedo estar más de acuerdo con este magnífico post. De lo mejor que he leído en mucho tiempo.

Sigue así, este blog lo reviso constantemente y con posts como éste, se convierte en cita ineludible.

Enhorabuena

12 10 2007
Aurë

Vaya Cheni, muchas gracias. Me has dejado sin palabras. A lo mejor es porque después del rollo que he soltado, se me han agotado…😉

Un abrazo tío.

12 10 2007
Mirella

No entiendo que quiere decir el sentirse orgulloso de ser español de manera abstracta. No tiene nada de abstracto. Tu identidad como persona se debe muchísimo al hecho de que has nacido y vivido toda tu vida en España, serías muy diferente si hubieras nacido en cualquier otro país y eso se puede demostrar con hechos concretos. Si estás orgulloso de ser cómo eres, entonces estás orgulloso de ser español, porque es una parte esencial de ti e irá siempre contigo a todas partes. Nuestras experiencias de vida son muy distintas y por eso en ciertas cosas pensamos de un modo totalmente diferente. Entiendo perfectamente tu postura y sé que tú entiendes la mía y no nos vamos a convencer el uno al otro. Está claro que no me refiero a valores como la democracia y la abolición de la pena de muerte, sino a cosas como la cocina, la música, una poesía, cualquier cosa que sólo un español y por el hecho de ser español haya podido hacer y compartirlas y celebrarlas. ¡Hay tantas cosas que hacen a las naciones distintas! Yo he oído muchas veces que todos los sitios son iguales, que los países y las ciudades cada vez se parecen más y no estoy nada de acuerdo.
Son ya 8 años en el extranjero y no tengo 20 años ni me paso las noches de fiesta, así que no soy amiga de todos los españoles que he conocido, soy amiga de aquellos de los que sería amiga también en España. No me voy con el primero que conozco, me como una tortilla de patatas y me digo que qué orgullosa estoy de ser española. Ni escucho a Bisbal, ni mucho menos me averguenzo de ser española porque algún español diga o haga una gilipollez.
No tienes que sentirte identificado con todo en la cultura española para sentirte español, al contrario, estar aquí escribiendo sobre qué es ser español y que es lo que te gusta y no te gusta, es lo que te hace ser español y diferente del que no lo es.
Si algún día estás aquí en mi casa el 12 de octubre, celebraremos juntos algo que nos recuerde que somos españoles y si estamos en España si quieres nos vamos a un chino. Contradicciones así quizá vengan también porque somos españoles. Estoy casi segura de que no muchas naciones actuarían así, pero no muchas naciones tienen una identidad tan liada como la nuestra, otra de las carecterísticas de ser españoles.

12 10 2007
Aurë

Creo que nuestras opiniones están más próximas de lo que pueda parecer. La diferencia fundamental es que tú hablas de sentirse español, y yo de ser español. Tú hablas de un sentimiento y yo de una realidad, una pura circunstancia. Tú eres y te sientes española. Yo simplemente soy español pero no siento ser español, porque desde mi punto de vista no es algo que se pueda sentir.

La entrada que he escrito trata únicamente de si ser español puede o no ser objeto del sentimiento de orgullo. Como tú hablas desde un sentimiento, entiendes que sí. Yo, que no lo hago, entiendo que no. Por supuesto que haber nacido en España ha determinado lo que soy, cómo lo voy a negar. Pero lo ha hecho tanto como otras mil circunstancias que me han venido dadas en mi vida.

Mi argumento se basa en que solo puedo sentir orgullo, hablando de mis circunstancias, de aquello que haya supuesto un ejercicio de voluntad, una elección entre alternativas posibles. Por ejemplo, haber tenido narices para dejar mi vida en Murcia y empezar una nueva en Alicante apostando por salir aquí adelante en el curro, aun a costa de sentirme solo muchas veces, con la suerte de haber encontrado aquí a la persona que supone lo mejor que me haya pasado nunca. Cosas así, desde mi planteamiento, pueden ser objeto de orgullo. Lo que me viene dado, ser español, murciano, tener los ojos marrones o medir metro ochenta, no, porque no he hecho nada para que eso sea así.

No quiero ni mucho menos llevarte la contraria Mire porque sabes, y lo has dicho, que entiendo perfectamente tu punto de vista. Simplemente quería explicar el mío. Además, la pasión con la que llevas por aquellas tierras tu “españolidad, alicantinidad y murcianidad” es una de las cosas que más me gustan de ti, por el simple hecho de que seas así, y porque sé que tus alumnos absorben esa pasión por España de ti.

Un besico murciano, que nos vemos pronto.

P.D.: Seguro que Asturcantino, a su vuelta de Londres, nos deja su sabia opinión sobre el tema.

13 10 2007
"West Kings Pebrots"

Yo si me siento ORGULLOSO de haber leído este texto y de ser cómo eres!!….., Es un “accidente” el haber nacido aquí o allá. Sí, que es importante el querer y estimar nuestra cultura que varía de comarca en comarca, pero lo mas esencial es compartirlas, amalgamarlas, y crear y crecer,…. enriquecernos con sus sentimientos y disfrutarlos todos, y no terminan ni en el Ebro, ni en el Pirineo, ni en el Mar del Norte, ni…..,.
El silencio y la brisa no tienen patria, ni bandera ni fronteras.
Ojalá que la “masa” no se crea a este cretino!

14 10 2007
asturcantino

Estoy totalmente de acuerdo con que es ridículo estar orgulloso de haber nacido en un país, puesto que no hay mérito alguno por parte del parido en que el alumbramiento se haya producido en uno u otro lugar.
Cada año tengo con mi amigo Iván, que es homosexual, la misma discusión acerca de la idoneidad del nombre que le dan al día del orgullo gay. La orientación sexual no es algo que podamos elegir y por tanto no es correcto hablar de orgullo. Entiendo que debería llamarse día de reivindicación de los derechos de los homosexuales o algo similar. Es como si yo dijera que estoy orgulloso de ser zurdo, ¿no pensaría la gente que soy idiota?
Una cosa muy distinta es que estemos orgullosos de nuestra contribución a que España sea un país mejor cada día.

Respecto al sentimiento de afecto hacia la nación estoy en la línea que defiende Mirella aunque, como ya he dicho, no es orgullo. Ayer ví el partido de rugby en un pub próximo a Picadilly St. rodeado de ingleses y franceses y he de decir que sentí envidia cuando sonaron los himnos antes del partido y unos y otros cantaron su himno respectivo con gran solemnidad. En el transcurso de la retransmisión todos los que estábamos allí tomamos varias pintas y cuando hubo acabado se me acercó un tío para preguntarme si era español y darme su opinión acerca de los futbolistas españoles que juegan allí. Después de un entretenido intercambio de impresiones y otras dos pintas más, en plan de guasa,le pregunté: What are you, scot? A lo que respondió airado mostrándome la rosa que lucía en su polo y diciendo: No, I’m english. And proud of it!!
Quisiera que visitara tu blog.

15 10 2007
Mirella

En fin, que parece que el desacuerdo está en usar o no la palabra orgullo. Bueno, pues llamadlo como queráis pero ninguno de vosotros repudiais vuestro país y lo que os rodea y no os importa compartirlo con otros. Conozco a dos personas que no es que no estén orgullosas o ni siquiera sientan indiferencia hacia su país, es que lo odian y hablan de él como si ni tuviera nada que ver con ellos. Estas personas han borrado su identidad, pero claro, se han tenido que buscar otra, porque como todo, no se sabe lo que vale algo hasta que se pierde. Incluso he leído que una persona sin una identidad clara (la exprese o no en público) tiene mas posibilidades de ser infeliz que una que sabe exactamente de donde viene, tiene un punto de referencia y un país al que llamar patria. Un lugar en donde todo te es familiar, estás más cómodo y más relajado y las cosas son más fáciles (aunque en la práctica sean más difíciles, no se si me explico). Éste es un tema en el que pienso mucho, y más en estos momentos, porque pienso en qué identidad escogerán mis hijos, ya que el 50% exacto creo que no existe y siempre habrá alguna que predomine. En cualquier caso, espero que en el futuro digan que están “orgullosos” de ser españoles e ingleses (es decir de que sus padres se hayan conocido al azar y de que hayan decidido formar una familia, no tan al azar, y de que les hayamos inculcado las dos culturas, para nada un producto de la casualidad sino de trabajo puro y duro).

15 10 2007
Glenclous

La última ya es el despiporre: Algunos ya ni se molestan en disimular, lo cual es muy de agradecer: Al menos que se retraten:
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/mayor-oreja-voy-tener-condenar/csrcsrpor/20071015csrcsrnac_9/Tes

16 10 2007
Srta. Puri

Yo o lo pongo o reviento, pero es que rasgarse las vestiduras con el Mayor Oreja o el PP a estas alturas… Si es que el viejo chiste lo dejaba muy, pero que muy claro:
Va Franco y resucita, y se encuentra con un vigilante del Valle de los Caidos.
– Pero, ¿cómo es posible?- exclama sorprendido el vigilante.
– ¡No se extrañe tanto y dígame! ¿Quién manda ahora en España?
– ¡No se preocupe Generalísimo! Mandan los suyos. Mire: de presidente está Aznar.
– ¡Buen periodista, Manuel Aznar Zubigaray! Escribió “Historia Militar de la Guerra en España”.
– No, no, ése no. Su nieto.
– Anda…¿y el portavoz del Gobierno quién es?
– Pues es Pío Cabanillas.
– ¡Un hombre muy inteligente, don Cabanillas Gallas! ¡Mi ministro de Información!
– Tampoco. El hijo.
– Mmmh, ¿y de embajador en Marruecos?
– Arias Salgado.
– Hombre, muy bien, mi otro ministro de Información y Turismo, Gabriel Arias Salgado.
– Pues no, también es el hijo.
– Joer, bueno. ¿y en Vascongadas y Cataluña cómo van las cosas?
– Ahora las regiones se llaman autonomías, y el ministro que las coordina es Jesús Posada.
– ¡Posada Cacho! Mi fiel gobernador civil de Soria…
– Tampoooooooco. El de ahora es el hijo. Y Oreja es el representante del partido del gobierno en Vascongadas.
– ¡Hombre, mi fiel Marcelino!
– No, el de ahora es su sobrino.
– Bueno, ¿y en la Puerta del Sol, en la sede de Gobernación, quién está?
– Un buen amigo de los socialistas, Ruiz.
– ¿¿Pero como va a ser mi portavoz, Víctor Ruiz Albérniz, amigo de los socialistas??
– Que no, don Franciscco, el de ahora es el nieto, Alberto Ruiz Gallardón.
– Por Dios, bueno, y en Galicia, dime, ¿quién está en mi Galicia natal?
– En Galicia está Fraga.
– El nieto, digo yo…

– Pues no. Fraga, el de siempre.
***

Besos, la Puri
http://caja7.blogspot.com

16 10 2007
Aurë

🙂

Bienvenida al blog, Srta. Puri. Espero que se convierta usted en contertulia habitual o, cuando menos, ocasional.

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