Película de la semana (El Año que Vivimos Peligrosamente)

1 02 2008

Recupero tras un largo parón la sección de pelis recomendadas. La muerte en estos últimos días del General Suharto, sangriento dictador que estuvo en el poder en Indonesia desde el golpe de estado que lideró en 1965, hasta su derrocamiento en 1998, me viene al pelo para recomendar la magnífica El Año que Vivimos Peligrosamente (‘The Year of Living Dangerously’), peli australiana de 1982, dirigida por Peter Weir (Gallipoli, Único Testigo, El Club de los Poetas Muertos o El Show de Truman).

year1.jpg

La peli, basada en la novela homónima de Christopher J. Koch, está ambientada en la Yakarta en el año 1965. Ese año, Indonesia vive los últimos momentos del Gobierno de Ahmet Sukarno (primer presidente de la República Indonesia, desde 1945), de marcado carácter izquierdista, muy próximo a la Republica Popular de China. El ejército se encuentra dividido en dos facciones, la izquierdista (generales afines a Sukarno), y derechista (generales opuestos a Sukarno, anticomunistas, y entre los que se encuentra Suharto), y la historia se centra en la llegada a Yakarta de un periodista australiano (Guy Hamilton, interpretado por un Mel Gibson que ya había triunfado en Australia con “Mad Max”), enviado por su agencia para cubrir los acontecimientos. Allí tomará contacto con el grupo de enviados especiales de medios de diferentes naciones y, sobre todo, con un fotógrafo nativo (enano para más señas), llamado Billy Kwan. Éste, interpretado de forma soberbia por la actriz Linda Hunt (sí, sí, actriz, lo que le valío el Óscar), va introduciendo a Hamilton en la vida del paupérrimo pueblo indonesio, que se encuentra al borde de la guerra civil. Así, Billy se convierte poco a poco en la pequeña conciencia del periodista, que aterrizó en Yakarta con la clara intención de no implicarse y tratar de hacer su trabajo de la forma más objetiva posible.

El guión (obra del mismo Koch) es de una belleza tremenda. Sirva este freagmento, precisamente al hilo de la relación que os decía se va trabando entre Hamilton y Kwan:

“Billy Kwan: La gente preguntaba, ¿qué debemos hacer entonces?.
Guy Hamilton: ¿Cómo dices?
B.K.: Es de Lucas, capítulo 3 versículo 10. ¿Qué debemos hacer entonces? Tolstoi se hizo la misma pregunta. Escribió un libro con ese título. Estaba tan preocupado por la pobreza de Moscú, que una noche entró en el lugar más pobre y les dió todo su dinero. Usted podría hacer lo mismo. Cinco dólares serían una fortuna para cualquiera de ellos.
G.H.: No iba a solucionar nada. Sería una gota en el océano.
B.K.: Esa es la misma conclusión a que llegó Tolstoi. Yo no estoy de acuerdo.
G.H.: ¿Cúal es la solución?
B.K.: Soy de la opinión de que no se debe pensar en el problema en general. Debe hacerse lo que se pueda por la miseria que se tiene delante. Sumar la luz propia a toda la luz.
G.H.:
B.K.: Piensa que es ingenuo ¿no?
G.H.: Si.
B.K.: Muchos periodistas piensan lo mismo.
G.H.: No nos podemos entrometer.
B.K.: Típica respuesta de un periodista….
Buena suerte para mañana, la va a necesitar, vaya a casa y procure dormir.

 

En medio de los acontecimientos políticos, surge una intensa historia de amor entre Hamilton y Jill Bryant (Sigourney Weaver), empleada de los servicios diplomáticos británicos en Yakarta, y amiga de Billy Kwan.

Todo en esta película es una joya, si bien destacan con mucha diferencia el personaje tierno y desgarrado de Billy Kwan, y la impresionante interpretación de Linda Hunt (hay una escena preciosa con las sombras de unos títeres, manejados por Kwan mientras cuenta una historia a Hamilton). Por otra parte, es conocidísimo el tema principal de la banda sonora, obra de Maurice Jarre.

69655_year4_123_643lo.jpg

En resumen, un peliculón en el que, además y en mi opinión, se incluye una de las mejores interpretaciones de toda la década de los 80 (es mucho decir, lo sé), por parte de Linda Hunt.

Para más datos sobre los acontecimientos políticos en Indonesia en el contexto histórico de la peli, podéis leer ésto. Lo que ahí se dice de EE.UU. está ya más que contrastado históricamente.





Peli de la semana (El Vuelo de los Dragones)

5 07 2007

Esta semana os voy a recomendar una peli de animación, que he debido ver unas 25 veces desde que era impúber: El Vuelo de los Dragones (1982, “The Flight of Dragons”), dirigida por Jules Bass y Arthur Rankin Jr., y basada en la novela de George R. Dickson The Dragon and the George.

fotd1.jpg

 

Peter Dickenson es un soñador científico/inventor que pasa los ratos diseñando juegos de mesa basados en el mundo de la fantasía. A través de uno de ellos, es transportado a un decadente Mundo de la Magia, en el que conocerá a tres hermanos magos. Uno de ellos, (Carolinus, el Mago Verde), le explica que la decadencia de su mundo está provocada por el escepticismo del hombre moderno, su fe ciega en la Ciencia, y su paulatino olvido de la Magia. El final de ese mundo es inminente y los hermanos magos planean crear un último reino mágino, protegido por un manto de invisibilidad, en el que las criaturas mágicas podrán vivir por siempre, al margen de la evolución del hombre. Sin embargo, para que pueda realizarse su deseo, necesitan a un héroe que convenza de ello al cuarto hermano mago (Ommadon, el malo de la peli).

En el transcurso de esta odisea de magos, héroes, enanos, caballeros andantes y, sobre todo, dragones, el prota sufrirá un pequeño percance, que le obligará a aprender a ser algo que nunca ha sido (cuando la veáis lo entenderéis).

Puede pensarse que se trata, a simple vista, de una peli infantil (que lo es, y muy buena) pero va mucho más alla. Es una fábula profunda (que no por ello ha de ser necesariamente compleja), filosófica (magia-religión/ciencia), muy tierna, estupendamente narrada, con personajes muy bien definidos, ratos de buen humor y ratos de lagrimón, que a buen seguro os hará pasar una hora y media entretenidísima.

Lo de esta peli es curioso. En mi famiia empecé viéndola yo, junto con mis padres y mi tía (fue ella, si no recuerdo mal, quien me la dio a conocer). Pasaron los años, y la fueron viendo también mis primos mayores, cada vez que venían a casa. Y transcurrieron más años, y también la han pedido mis primos más pequeños, en las ocasiones en que nos han visitado. Me parece que decir eso es lo mejor que se puede decir de ella.

Quizá sea una película que ha quedado un tanto obsoleta a nivel técnico. Puede que ahora estas fábulas sencillas y tiernas no están tan de moda como hace 20 años. Sin embargo, siguo pensando que El Vuelo de los Dragones es una imprescindible película de animación.

Tres curiosidades para acabar: Nunca se estrenó en cines, sino que se lanzó directamente al mercado del vídeo. La canción del comienzo de la peli la canta Don McLean. La voz original del malo malísimo la puso (cómo no) James Earl Jones, y la del prota John Ritter. ¡Ah! Creo que no ha sido editada en dvd, así que igual es complicado encontrarla.

flight2.jpg flight3.jpg





Peli de la semana (La Huella)

25 06 2007

La película recomendada de esta semana es “La Huella” (1972), obra maestra de Joseph Leo Mankievicz, que llevó a la gran pantalla la obra de teatro de Anthony Shaffer (adaptada por él mismo para el cine).

Interpretada magistralmente por Sir Laurence Olivier y Michael Caine, es uno de los mejores ejemplos de teatro dentro del cine. Rodada en su práctica totalidad en el interior de una mansión, y sin más intérpretes que los ya mencionados, narra el encuentro entre Andrew Wyke (Olivier), afamado, snob y prepotente escritor de novelas de misterio al que le gustan apasionadamente las adivinanzas y los juegos de enredo, y Milo Tindle (Caine), italo-inglés que regenta varias peluquerías para señoras, y que tiene una relación sentimental con la esposa de Wyke, con la que piensa casarse.

Ya que Wyke no quiere pagar alimentos a su esposa, propone a Tindle que simule el robo de unas joyas en la casa, para que el seguro pague la indemnización y con ello Wyke obtenga el dinero necesario para mantener a la caprichosa mujer de aquel. Una vez convencido de hacerlo, comienza una apasionante espiral de puteos entre el uno y el otro, envueltos en las reglas de maquiavélicos juegos de ingenio (¿o no son juegos?), de forma que en cada uno de ellos predomina en escena uno de los personajes tratando de someter al otro. De fondo, durante toda la peli, está la eterna lucha entre clases sociales.

Una de mis películas favoritas.

Como curiosidad, se encuentra en fase de post-producción un remake dirigido por Kenneth Branagh, con Caine en el papel que en la original fue interpretado por Olivier, y con Jude Law como Milo Tindle, cuyo guión adaptado encima es obra del Nobel de Literatura 2005, Harold Pinter. Dudo mucho que vaya a superar la original, pero desde luego pinta de maravilla.

 





Peli de la semana (“Golfus de Roma”)

15 06 2007

Me he dado cuenta hoy de que esta semana he olvidado recomendar peli, y la primera que me ha venido a la cabeza (no me preguntéis por qué), ha sido la divertidísima Golfus de Roma (“A Funny Thing Happened on the Way to the Forum”, ahí es nada el título original), de Richard Lester (1966).

9308-1.jpg

No es una obra maestra al estilo gafapasta, ni tan siquiera es una de las grandes comedias de la historia del cine. Pero es una película que me encantaba de pequeño (no sé la de veces que la habré visto en esa época), y tiene un algo especial, que me hace recordarla siempre con ternura, al mergen de que es cierto que tiene una serie de gags míticos.

De entrada, decir que es un musical basado en las comedias clásicas de Plauto, procedente de Broadway e interpretado por casi el mismo reparto, por lo que no es una comedia al uso. Ambientada en la Roma clásica, narra las peripecias de Pseudolus (Zero Mostel, que ganó un Tony por la versión teatral), un esclavo mentiroso, tramposo y astuto, que liando a unos y a otros (sobre todo a Histerium, Jack Gilford) trata de ganarse su libertad ayudando al hijo de su amo a conquistar a Filia (Annette Andre), una cortesana destinada a casarse con el General Miles Gloriosus (Leon Greene), y recluida en la casa de Marcus Licus (Phil Silvers).

“Golfus de Roma” es una sucesión de equívocos, desatinos, enredos, incongruencias del estilo “las leyes romanas castigan el suicidio con la pena de muerte”, nombres de personajes con los que te partes, diálogos muy ocurrentes y sorpresas que dan lugar a unas situaciones desternillantes, salpicadas de números musicales igualmente cómicos, con la música de Stephen Sondheim.

El detalle tierno de la peli es que cuenta con la última aparición cinematográfica de un ya septuagenario Buster Keaton, en el papel de un disparatado Erronius, que se pasa la peli dando vueltas a las siete colinas de Roma, en busca de sus hijos, con su anillo de la manada de gansos.

Por cierto, el personaje de Pseudolus tiene un momento Chiquito de la Calzada brutal. Si la véis, os daréis cuenta al instante. Con ese momento (en el que Pseudolus se hace pasar por una adivina que descifra el enigma que encierra el anillo de la manada de gansos de Erronius) me tronchaba de enano.

060607.jpg





Peli de la semana (2)

6 06 2007

 Para la recomendación de esta semana cambio diametralmente el registro. Os propongo la deliciosa comedia italiana ganadora en 1992 del Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa: Mediterráneo, de Gabriele Salvatores.

Se trata de una sencillísima película coral, que narra la historia de un grupo de soldados italianos en la II Guerra Mundial, que desembarca en una diminuta isla griega (uno de ellos con un burro) para custodiarla por motivos estratégicos. Nada más atracar, su nave se hunde y su radio se estropea. Incomunicados, exploran la isla en busca de unos habitantes que parecen haberla desocupado por completo. Conforme pasan los días, a la espera de tener contacto con su mando, los protagonistas se van relajando, en un relato en que los diálogos y vivencias van confundiéndose lentamente con los paisajes.

De entre los actores, destaca fundamentalmente Diego Abatantuono, que borda el papel del Sargento Nicola Lorusso, un personaje tosco y cascarrabias brutal.

Lo de calificar la peli como “deliciosa comedia” no es por casualidad. Me explico: siempre he mantenido que aquellas comedias de los últimos años 30 y 40 (La Fiera de Mi Niña o Historias de Filadelfia, como dos de los mejores ejemplos) son un subgénero dentro de la comedia romántica (ojo, romántica, no ñoña), que con el paso de las décadas se ha ido pervirtiendo hasta llegar a pestiños muy del tipo de Meg Ryan que no aguanto ni harto de vino. Y digo romántica en el más amplio sentido de la palabra, que abarca ternura, anhelos vitales, dicotomías existenciales, la vertiente romántica no solo de pareja, sino personal, vamos.

Mediterráneo es una comedia con esas reminiscencias actualizadas de Cukor, Hawks (hasta me recuerda en algo a la de Hatari!) y Capra, trasladados a una minúscula isla griega, y a un grupo de soldados, que sobre todo habla del sitio de cada uno en el mundo, sin importar el idioma que hables, que ensalza el olvido y la quietud como reacción natural ante su encuentro.

Mención especial para Vanna Barba, la bellísima actriz que interpreta el papel de Vassilissa. Impresionante.

07_medi.jpg

EDITO para comentaros que me he dado cuenta de que éste ha sido mi post nº 100 desde que abrí el blog en Blogger. ¡Soy centenario!





Peli de la semana (1)

31 05 2007

En mi afán de que ésto no decaiga, y buscando siempre nuevas ideas para no aburrir a mi selecto público, he decidido ampliar el abanico de recomendaciones semanales, incluyendo una peli cada semana para animar a los que no las hayáis visto, y a los que sí, a que las repaséis.

Esta semana comienzo por una peli que para mí está en la lista de las imprescindibles, tanto objetiva como subjetivamente, es decir, en mi opinión es una de las mejores películas de la historia del cine, y además una de mis favoritas. Os hablo de la maravillosa ¿Quién teme a Virginia Woolf?, dirigida en 1966 por Mike Nichols (El Graduado, Postales desde el Filo, Closer, Lobo…), e interpretada de forma absolutamente magistral por Elizabeth Taylor (Óscar) y Richard Burton (nominado), en sendas interpretaciones nada convencionales fundamentalmente si hablamos de la Taylor, y los papeles a los que nos tenía acostumbrados hasta ese momento (Burton ya había hecho antes, por ejemplo, La Noche de la Iguana).

Es una película en b/n tremendamente transgresora, teniendo en cuenta el año de su rodaje, que transcurre en una sola noche en la que un matrimonio de mediana edad, tras una fiesta en la Universidad (él es profesor titular), invitan a un nuevo profesor y a su esposa a tomar una última copa en casa. Trapos sucios aireados entre vapores etílicos y conversaciones muy crudas, basado todo ello en la obra teatral homónima de Edward Albee, adaptada extraordinariamente por Ernest Lehman (guionista multiestilístico, entre otras, de Sabrina, Con la Muerte en los Talones, Sonrisas y Lágrimas y West Side Story).

El dúo protagonista está acompañado de una pareja de jóvenes actores que están inmensos también: Sandy Dennis (Óscar) y George Segal (nominado; para los amantes de las series, ¿recordáis la serie Dame un Respiro?). Una película imprescindible en la que hasta la banda sonora no tiene despedicio (de Alex North, incluyendo una pieza de guitarra de Vivaldi preciosa que abre y cierra la película), que además recibió las nominaciones como mejor película, mejor guión adaptado y mejor director.

22462-large.jpg